domingo, 12 de julio de 2015

CAPITULO 4

Suyay se encontraba moliendo maíz para preparar el almuerzo,  desde temprano cuando sus labores empezaron al salir el sol su hermano Aukan no había parado de hablarle de aquella mujer. Suyay era la primer hija del casique Minchequeo, era la más bonita de todo el clan su cabello caía oscuro hasta la cintura, sus ojos brillaban como si siempre mirara al sol aunque fuera de noche una mirada que cautivaba a muchos pero corazón volaba lejos de los de su gente guardaba un secreto muy profundo que desataría tempestades
_ ¿y qué paso entonces?_ Preguntó ella con una leve sonrisa muy entretenida
_ Se giro a decirme “mi nombre es Edith”
_ aha ¿y?
_ a mí nunca una huinca se atrevió a hablarme así, las que me han hablado solo lo isieron para pedirme que no las asesine arrodilladas en el suelo besando mis pies
_ ¿y te sientes orgulloso de eso?_ Ella lo miró con un gesto irónico esperando su respuesta
_ Lo que quiero decir es que su atrevimiento estuvo fuera de lugar
_ ¿y por qué no se lo has dicho?
_ Hermana tu mejor que nadie sabes que no  me guardo nada pero estaba don justo y por respeto acalle mis pensamientos solo por respeto a el
_ imagino que encontraras ahora el momento de decírselo a solas ¿no?_ Comento Suyay con tono sarcástico aun centrada en su labor
_ Por supuesto, no me gusta atragantarme con las palabras_ Su hermana movía la cabeza de un lado a otro en signo de desaprobación aun con esa leve sonrisa burlona, amaba a su hermano con todo el corazón pero a veces su inmadurez le parecía un tanto exagerada en algunas cuestiones.
_ Presiento que tus escusas traerán PROBLEMAS hermano_ De repente el llamado de un ave quebró su concentración se detuvo y su mirada se centro en el suelo tratando de oírlo mejor
_ Eso no sonó como un ave_ Dijo Aukan en un tono desconfiado
_ Déjala seguro es porque esta por dar crías_ Suyay ocultaba algo tras ese consejo. Su hermano volviendo a sus preocupaciones volvió a montar a su caballo
_ ¿Volverás para el almuerzo?_ Le pregunto preocupada
_ Claro, ni loco me pierdo tu comida

_Creo que hemos pasado mucho tiempo lejos de Buenos Aires tus actitudes han cambiado Edith lo noté aunque te empecines en ocultarlo_ Elizabeth actuaba muy bien,  exageraba su preocupación ya que su verdadera intención era convencer a su esposo de dejar esas tierras cuanto antes
_ Estoy bien madre, de hecho mejor que nunca
_ Lo ves Santos hasta habla diferente_ La mujer agitaba sus manos frente a su esposo para mostrarse mas desesperada
_ Pero  no quiero irme_ Volvió a decirle a su madre pero esta vez Su padre tomo la palabra
_ Hija la verdad es que nos tienes muy desconcertados, ayer huiste desesperada fuera de la casa y no solo eso viniste en compañía de un indio al que no dudaste en dirigirle la palabra y ahora dices que no quieres irte_ La jovensita se sintió algo acorralada ante la exposición de su padre
_ Solo quería salir…la verdad es que me gusta este lugar nunca habíamos salido de la ciudad, es un cambio que me hace sentir muy bien_ Santos evaluó las palabras de su hija y por primera vez la había oído hablar de sus deseos y sensaciones eso lo sorprendió
_ Bueno nos quedaremos unos días  pero no queremos más comportamientos extraños de tu parte Edith
_ Lo prometo _ Ella esbozo una sonrisa y se retiro de la biblioteca
_ Pero Santos tu idea de mantenernos aquí  es…
_ Elizabeth nuestra hija a hablado por primera vez si ella lo quiere nos quedaremos unos días más y se termino el asunto.
Edith se reunió con su hermana en el cuarto pero para su sorpresa su abuelo estaba allí
_ Nieta cuéntame que paso exactamente ayer_Su pregunta salió con preocupación
_ Si por favor cuenta _ Agrego Irene entusiasmada
_ Solo quería salir a pasear_ Justo la observo con desconfianza y volvió a preguntar
_ ¿ a pasear a esas horas?_ De nuevo  se sentía acorralada
_ Si, lo necesitaba me sentía ahogada dentro de la casa y salí camine sin darme cuenta y
llegue hasta el arroyo y me crucé allí con Aukan
_ ¿Quién es Aukan?­_ Preguntó su hermana
_ Es el hijo del Cacique, un indio_ Respondió a la pregunta sin darse cuenta que su abuelo se sorprendió al saber que ella estaba muy bien informada
_ ¿Cómo sabes todo eso?
_ Me lo conto Fátima abuelo, con el casi no he hablado_ A pesar de su explicación justo no cambio su mirada de desconfianza,  había algo muy extraño en todo y se reservo comentarios dejando solas a las dos hermanas
_ ¡¡Te viste a solas con un indio!!_ Exclamo Irene con emoción
_ Shhhhhh es un tema para darle fin, no quiero que haya mas revuelo
_ No seas cruel siento que me dejaste de lado en muchas cosas hermana es hora de contarme todo
_ Bueno pero si dejas de hablar fuerte
_ Adelante_ Susurró la jovencita, Edith cerró las puertas del cuarto y llevo a su hermana al otro extremo del cuarto para que se sentaran en la cama
_ Primero que nada quiero que quede en claro una cosa, ese encuentro no estaba ARREGLADO
_ ¿a no?
_ Por supuesto que no Irene ¿por quién me tomas?
_ uffa por primera vez en mi vida esperaba verte hacer algo osado
_ sabes que yo no soy así
_ porque no te lo permites, pero en fin sigue contando
_ Fue una coincidencia_ Se excuso Edith
_ y lo de la información que conseguiste de él  ¿también fue coincidencia?
_ no
_ ¿entonces?_ Su hermana era muy inteligente no podía evadir lo que ya había descubierto
_ Recuerda que te conté del indio que vi cuando íbamos llegando a la alborada
_ si
_ Bueno le pregunte de él a Fátima por que como ya sabes lo vi muchas veces merodeando, solo quería saber si era peligroso o no
_ Y dices que ese encuentro fue coincidencia
_ ¡¡¡SI!!!_ Se exalto Edith
_ ¿sabes que creo?_ expresó  Irene entrecerrando los ojos
_¡¡¿qué?!!
_ Que son demasiadas coincidencias con ese indio
_ ¿Qué estás insinuando?_ La pregunta se oyó muy en voz baja de los labios de la joven
_ Prefiero reservar mis pensamientos
_Eso no es justo
_ Pero estamos a mano hermana.
La noche llego con más lentitud que de costumbre todos en la casa parecían actuar muy extraño,  durante la cena la charla parecía ser muy cautelosa, eso para Irene resultó aburrido esperaba que se armara un gran revuelo pero no fue así, sin embargo tenía un leve presentimiento, la tranquilidad no duraría mucho. Ya en las habitaciones cuando el reloj marco las doce de la noche la jovensita le hablo a su hermana desde su cama, Edith yacía bajo las frazadas inclusive había tapado su cabeza
_ No estás enojada ¿verdad?
_ Claro que no Irene solo intento dormir
_ Pero no puedes, lo sé algo te inquieta…ahhhh_ una exclamación de sorpresa sobresalto a Edith quien busco encontrar a su hermana con la mirada pero ella estaba estupefacta mirando hacia las ventanas y al girarse para ver lo que ella observaba descubrió detrás del ventanal a una figura alta fuerte esperando en el balcón
_ es es…es él ¿verdad?_ Pregunto la jovensita a punto de gritar como nunca pero antes de que lo hiciera su hermana mayor le tapo la boca
_ Ten calma…yo hablare con él_ Edith cerro el ventanal tras ella quedando los dos solos
_ ¿Qué quieres aquí debes irte
_ No obedezco ordenes de una huinca tenemos que hablar
_ Te repito que mi nombre es Edith y estas no son horas de hablar_ Sus palabras encendieron los ojos de Aukan quien la acorralo contra la pared
_ Escúchame bien niña una orden más que me des y no respondo de mi_ Al sentir su cercanía Edith perdió voluntad para responderle su mente divago por las sensaciones que le provocaba aquel momento
_ ¿Qué es lo que quieres?
_ Nunca más te dirijas a mí en ese tono de superioridad
_ Bien pero si es así nunca más vuelvas a decirme “yuinca”
_ Es huinca
_ Ni siquiera sé que significa pero ya sabes mi nombre
_ Significa blanco invasor
_ Dile eso a quien porte un arma_ El ruido de la puerta del cuarto los sobresalto, él  la tomó por la cintura  tapándole la boca y la llevo hacia un lado para que la persona que entraba no lograra verlos. La preocupación de Edith no existía solo una fuerte sensación de no abandonar los brazos de aquel hombre que era tan diferente a ella, alzo los ojos para observar sus facciones, ojos profundos frente fuerte con espesas cejas, pómulos delicadamente prominentes mandíbula firme cabello largo lacio y obscuro que terminaba de enmarcar el retrato de aquel hombre viril y salvaje, era bello y diferente y emanaba una calidez que la envolvía haciéndola sentir adormecida y acogida sorpresivamente no quería alejarse de él cerró los ojos para entregarse a aquella sensación
_ ¿Te dormiste?_ Pregunto el haciéndola reaccionar
_ Lo siento, es que…me siento algo cansada_ él la observo extrañado y la libero con cuidado porque parecía que ella estaba sin fuerzas
_ Afortunadamente don Justo no logro vernos
_ ¿era mi abuelo?, de seguro estará preocupado buscándome por toda la casa, debo ir a avisarle
_ Creo que tuvimos suficiente charla por hoy_ Dijo Aukan girándose para partir
_ ¿volverás?_ Soltó Edith inconscientemente, el indio la miró con suspicacia y esbozo una leven sonrisa
_ ¿Si tu quieres?_ Le respondió
_ Lo digo porque …me preocupa que …por qué no está bien que vengas_ La poca elocuencia de sus palabras denotaron una gran falta de verdad que inclusive a Aukan le pareció muy gracioso

_ Hasta pronto entonces_ El indio salto desde el balcón desapareciendo entre la oscuridad y los árboles




No hay comentarios:

Publicar un comentario